Entradas populares

lunes, 4 de abril de 2011

EL INCONSTANTE

Los ojos se me fueron 
tras de una morena que pasó. 

Era de nácar negro, 
era de uvas moradas, 
y me azotó la sangre 
con su cola de fuego. 

Detrás de todas 
me voy. 

Pasó una clara rubia 
como una planta de oro 
balanceando sus dones. 
Y mi boca se fue 
como con una ola 
descargando en su pecho 
relámpagos de sangre. 

Detrás de todas 
me voy. 

Pero a ti sin moverme, 
Sin verte, tu distante, 
Van mi sangre y mis besos, 
morena y clara mía, 
alta y pequeña mía, 
ancha y delgada mía, 
mi fea, mi hermosura, 
hecha de todo el oro, 
y de toda la plata, 
hecha de todo el trigo 
y de toda la tierra, 
hecha de toda el agua 
de las olas marinas, 
hecha para mis brazos, 
hecha para mis besos, 
hecha para mi alma.



Pablo Neruda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario