Dios debió crear el mundo en un amanecer, pensando que cada día, al despertar nos recordaría que es vida nueva, como vida nueva es sentir que tus ojos amanecen cada segundo en mis pensamientos, para recordarme que también son nueva vida en mi sentir.
Con cada destello nuevo de luz que se cuela por la ventana, voy descubriendo algo en ti y aunque siempre duermes a mi diestra, no deja de asombrarme ese lado de tu existir, en el que permaneces silencioso, pacífico, ajeno al despertar del mundo, confiado de la compañía mutua y fresco…
Rayito a rayito se va abriendo ante mis ojos tu blanca piel, que con sólo tocarla la puedo sentir suave y cálida, puedo contar cada unas de las pestañas de tu ojo izquierdo, con el mismo deleite que se cuentan los astros en el cielo y me maravillo al percibir el sonido suave de tu respiración, que en el medio de la cuidad que amanece al caos, suena como el canto de aves celestiales a mis oídos.
Ese brillo que te baña y que casi te despierta caprichosamente, te incomoda por la necesidad de aferrarte a esos sueños que son parte de tu misterioso mundo, al cual no me das permiso de entrar, pero que al mirarte sumergido en él, acelera mi imaginación a lo incógnito y maravilloso que me hace odiarte pero irremediablemente me mantiene unida a ti.
Y es esa luz la que a veces siento sale de tu alma, es la que aclara mis sentimientos y ablanda tu coraza de hierro, cada vez más dura por la vida; dejando aflorar en ti esa ternura que bajo la luz de ése fresco día me regalas en un tibio abrazo, haciéndome desear que el reloj de marcha atrás y permita a la luna volver para hacer eterno ese momento que llena mi alma.
Hay amaneces de amaneces… aquellos en los que la luz escasea, el clima se torna gris y tú no estás, son los más tristes, porque más te extraño… porque la luz que falta en mi ventana, en esos días lluviosos solía salir de tu esencia y me iluminabas la vida, en esos amaneceres con tinte de melancolía y aire frío, la soledad me golpea y ¡necesito buscarte donde sea!... en mis labios, en mi piel y en cada latido de mi corazón, pero en ocasiones no lo consigo, ¡no te consigo!
Y a medida que van pasando más y más amaneceres sin mí a tu lado, me voy preguntando más seguido si así seguirá siendo y sin conseguir respuestas y sin sentir más fuerzas, sin que realmente amanezca, sin que la noche salga de mi pecho y me permita ver con claridad la vida sin ti.

hola, bueno pues feliz año nuevo, soy6 tu primera seguidora y muy lindo tus pensamientos, me encanto visitarte estare pasando..bye
ResponderEliminarHola Pricila! Feliz año!!! muchas gracias... es un honor :-D
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